December 07, 2009
Shattered
I don't like you
Don't compromise
Shattered by your weakness
Shattered by your smile
And I'm not very fond of you and your lies
Shattered by your weaknesses
Shattered by your smile
Please don't stand in my way...
October 12, 2009
Quando
"Es cuestión de tiempo", dicen todos para todo tipo de situaciones. No importa el color, el género, las posturas religiosas, cuántas cebollas o si tienes o no paraguas... Es cuestión de tiempo. SIEMPRE. Bueno, estoy bastante hasta-el-queque de estar esperando. Nunca he sido buena esperando, de todos modos. Como si el mundo entero no supiera eso de mí a estas alturas. Hacer esperar es una cosa. Esperar es otra.
He estado dibujando la pequeña dibujo otra vez. No se la he enseñado a nadie y obviamente no la he subido aquí de nuevo. No sé por qué de la nada lo empecé a hacer de nuevo. Probablemente porque no me sale bien escribir ahora y saco mis cosas con dibujos tontos. Quizá pueda ser que suba algunos aquí, aunque los hice hace tiempo y ya no esté por las fechas. Sí, a lo mejor. Los bonitos nada más. Los "bonitos".
El otro día meditaba sobre mis sueños. Era una tarde lluviosa, bla ra bla... (Sí lo era). Y me encontraba en una posición comodísima sobre mi cama, con el abanico girando en la fase más rápida, al igual que el ratoncillo en mi cerebro. Pensamiento. Otros siete pensamientos. Dos recuerdos. Conexión. Discrepancias. Dos pensamientos. Juicio. Laberintos y telarañas. Frustración. Deducción. Inferencia y suposiciones. La verdad. Impotencia y enojo. Racionalización y calma. Pensamiento. Recuerdos. Sueños...
Después de 60 minutos de eso-que-no-tiene-sentido, me quedé callada. La mente callada, pues. Y nada más me le quedé viendo al pequeño juguetito de plástico de Woody (Toy Story) que está colgado del cuello con una agujeta roja al cordón para encender la luz que quedó muy corto un día que lo jalé de más. Lo jale de más por los pensamientos y lo que atiborra de ellos. Como si jalándolo así se fuera a ir la luz de toda la ciudad o algo. O se fueran a reventar todos los focos, o soltarse todas las aspas de los abanicos de techo, o caerse las cortinas de todas las ventanas que se mojan porque me da flojera levantarme de mi posición comodísima a cerrar la ventana de "una tarde lluviosa".
El maldito tiempo tampoco ayuda. Las tardes lluviosas, como dije hace unas semanas, me molestan. Al menos sé que no es hormonal. Sé que no es hormonal porque... porque no lo es. Yo lo sé y ya. Eso está controlado, pues. Definitivamente no soy menopáusica, no estoy embarazada y no ando irregular. Hace tanto que no me salgo a mojar. Me choca. Hasta me hice fan, o miembra, o ya no sé ni qué me hice, de un grupo, o una aplicación, o ya no sé ni qué, de facebook (eso sí sé) que se llama algo así como "Adoro salirme a mojar en la lluvia", jaja. Hmm.
Me quedé calmada mientras veía al pobre muñeco. Mi mamá pensó que Alan lo había acomodado así, pero fui yo. No lo rescaté. De hecho, creo que se ve chistoso. Además, el pobre muñeco era lo único que tenía a la mano, porque me desesperaba tener que levantarme de mi posición comodísima a apagar la luz, después de que mi cuerpo ya se ensoñolientó con mi cama absorbente después de 17 páginas de una entrada enojada en el diario. Bueno, también unas 17 páginas de hojeada de algún libro. Ahorita, El Retrato de Dorian Gray que todavía no acabo. Ash.
Me enojé conmigo misma otra vez. No es cierto que mantengo la calma. Serenidad, paz, tranquilidad. No importa cuántos CD's tenga de aromaterapia, nada me serviría. Porque si yo entendiera la lógica, la lógica, la lógica... Todo se haría silencio. El científico obsesivo no se queda quieto hasta que resuelve el maldito problema. No puede dormir, sueña sus pesadillas, todo lo que come parece causarle agruras y siente que se le arruga la piel de tanto pensar.
No sé qué me ganará primero: la desesperación o el tiempo. Trato de buscar nuevas maneras de expresarme y creo que nada más empeoro las cosas. Realmente no puedo arreglarlo porque aunque parece que entiendo el problema y por qué se origina, la frustración me niebla y no logro ver todas las variables. No importa cuán perceptiva. No importa cuán observadora. No importa cuán analítica. No puedo o no he podido.
Y no sé cuándo podré. Es cuestión del maldito tiempo.
He estado dibujando la pequeña dibujo otra vez. No se la he enseñado a nadie y obviamente no la he subido aquí de nuevo. No sé por qué de la nada lo empecé a hacer de nuevo. Probablemente porque no me sale bien escribir ahora y saco mis cosas con dibujos tontos. Quizá pueda ser que suba algunos aquí, aunque los hice hace tiempo y ya no esté por las fechas. Sí, a lo mejor. Los bonitos nada más. Los "bonitos".
El otro día meditaba sobre mis sueños. Era una tarde lluviosa, bla ra bla... (Sí lo era). Y me encontraba en una posición comodísima sobre mi cama, con el abanico girando en la fase más rápida, al igual que el ratoncillo en mi cerebro. Pensamiento. Otros siete pensamientos. Dos recuerdos. Conexión. Discrepancias. Dos pensamientos. Juicio. Laberintos y telarañas. Frustración. Deducción. Inferencia y suposiciones. La verdad. Impotencia y enojo. Racionalización y calma. Pensamiento. Recuerdos. Sueños...
Después de 60 minutos de eso-que-no-tiene-sentido, me quedé callada. La mente callada, pues. Y nada más me le quedé viendo al pequeño juguetito de plástico de Woody (Toy Story) que está colgado del cuello con una agujeta roja al cordón para encender la luz que quedó muy corto un día que lo jalé de más. Lo jale de más por los pensamientos y lo que atiborra de ellos. Como si jalándolo así se fuera a ir la luz de toda la ciudad o algo. O se fueran a reventar todos los focos, o soltarse todas las aspas de los abanicos de techo, o caerse las cortinas de todas las ventanas que se mojan porque me da flojera levantarme de mi posición comodísima a cerrar la ventana de "una tarde lluviosa".
El maldito tiempo tampoco ayuda. Las tardes lluviosas, como dije hace unas semanas, me molestan. Al menos sé que no es hormonal. Sé que no es hormonal porque... porque no lo es. Yo lo sé y ya. Eso está controlado, pues. Definitivamente no soy menopáusica, no estoy embarazada y no ando irregular. Hace tanto que no me salgo a mojar. Me choca. Hasta me hice fan, o miembra, o ya no sé ni qué me hice, de un grupo, o una aplicación, o ya no sé ni qué, de facebook (eso sí sé) que se llama algo así como "Adoro salirme a mojar en la lluvia", jaja. Hmm.
Me quedé calmada mientras veía al pobre muñeco. Mi mamá pensó que Alan lo había acomodado así, pero fui yo. No lo rescaté. De hecho, creo que se ve chistoso. Además, el pobre muñeco era lo único que tenía a la mano, porque me desesperaba tener que levantarme de mi posición comodísima a apagar la luz, después de que mi cuerpo ya se ensoñolientó con mi cama absorbente después de 17 páginas de una entrada enojada en el diario. Bueno, también unas 17 páginas de hojeada de algún libro. Ahorita, El Retrato de Dorian Gray que todavía no acabo. Ash.
Me enojé conmigo misma otra vez. No es cierto que mantengo la calma. Serenidad, paz, tranquilidad. No importa cuántos CD's tenga de aromaterapia, nada me serviría. Porque si yo entendiera la lógica, la lógica, la lógica... Todo se haría silencio. El científico obsesivo no se queda quieto hasta que resuelve el maldito problema. No puede dormir, sueña sus pesadillas, todo lo que come parece causarle agruras y siente que se le arruga la piel de tanto pensar.
No sé qué me ganará primero: la desesperación o el tiempo. Trato de buscar nuevas maneras de expresarme y creo que nada más empeoro las cosas. Realmente no puedo arreglarlo porque aunque parece que entiendo el problema y por qué se origina, la frustración me niebla y no logro ver todas las variables. No importa cuán perceptiva. No importa cuán observadora. No importa cuán analítica. No puedo o no he podido.
Y no sé cuándo podré. Es cuestión del maldito tiempo.
September 25, 2009
Dralion
Anoche fui a ver Dralion con mi susodicho a la gran carpa que pusieron en Fundidora, pegado a Plaza Sésamo. Es una producción de Cirque du Soleil que fusiona la tradición antigua del circo chino y el estilo propio del Cirque.El nombre viene de sus dos símbolos más grandes: el dragón, representando el Este, y el león, que representa el Oeste. Trata sobre la búsqueda del armonía entre la humanidad y la naturaleza. Se ubica en un tiempo suspendido entre el pasado y el presente, en el que se celebra la vida a través de los cuatro elementos: aire, agua, fuego y tierra.
Vengo a hablar de esto porque me impactó demasiado. El arte, las acrobacias, las técnicas, la música, los vestuarios, el maquillaje, la coordinación, la comedia, el drama, los colores, la energía, la trama y el brillo. Todo me tuvo a punta de pie de principio a final.
Las típicas sorpresas de que en una de esas uno de puede caer que comúnmente nos da en los circos, en esta ocasión se triplicaron en todas los nervios de mi columna vertebral hasta la nuca. Hicieron de cosas tan peligrosas, emocionantes, estéticas e imposibles, que al salir de ahí aún no entiendes cómo lo hacen todo. La creatividad y la perfección a lo largo de toda la presentación me movieron toda por dentro.
Y hablando de moverme por dentro... Hubo un acto particular que fue, dejando detrás lo increíble y sorprendente, el más hermoso de todos los que ví. Una danza en el aire de una pareja colgada de largas ligas azules, mezclando fuerza y expresión corporal.
Azala, el elemento del aire, vuela con un hombre en un dueto increíble que mezcla el amor y la separación. Expresan el deseo el uno por el otro, donde al principio fijan su mirada, para después tomarse y comenzar a volar. Ella vuela para él de una manera hermosa e inalcanzable al principio de la historia, para después dejarse atrapar por él y juntos envolverse, abrazarse y apretarse. Se enamoran, se buscan y se exploran.
Al final ella lo deja para seguir volando, dejándolo a él en anhelo y dolor...
September 23, 2009
Veintidós
Estoy por cumplir 22 años y no me siento de la edad. Parece que cuando me hice mayor de edad, siento que voy para atrás en cómo sentir las cosas. Veo las cosas como se esperaría que las viera a mi edad, pero, no sé. No se siente como 22.
Ya le hice el amor a la lluvia. La toqué, le canté, la acaricié y le dije cuánto la quería. Estaba muy disgustada conmigo porque la había estado evadiendo, protegiéndome de ella con el paraguas negro de mi papá. Por fin, me dejé abrazarla y sentirla darme frío y cosquillas en las mejillas, las manos y los párpados. También mis labios los dejó empapados.
Ya se trajo hasta una ola de frío con ella, de coraje a lo mejor. Pero al menos me lo advirtió y hoy me puse un suéter blanco con capucha. La última vez que lo usé fue el día que lo compré, también llovía y yo estaba en Nueva York. Tengo casi 22 años y me volvieron a dar ganas de salirme a mojar en mi bicicleta, como cuando 13.
Síguele lloviendo.
Ya le hice el amor a la lluvia. La toqué, le canté, la acaricié y le dije cuánto la quería. Estaba muy disgustada conmigo porque la había estado evadiendo, protegiéndome de ella con el paraguas negro de mi papá. Por fin, me dejé abrazarla y sentirla darme frío y cosquillas en las mejillas, las manos y los párpados. También mis labios los dejó empapados.
Ya se trajo hasta una ola de frío con ella, de coraje a lo mejor. Pero al menos me lo advirtió y hoy me puse un suéter blanco con capucha. La última vez que lo usé fue el día que lo compré, también llovía y yo estaba en Nueva York. Tengo casi 22 años y me volvieron a dar ganas de salirme a mojar en mi bicicleta, como cuando 13.
Síguele lloviendo.
September 17, 2009
September 15, 2009
September 14, 2009
Ciento uno
Whoa. La entrada anterior fue la entrada número 100 de este blog, haciendo de ésta la entrada 101. Qué cool.
September 10, 2009
Que lloro
Quédate un momento así, no mires hacia mí
Que no podría aguantar
Si clavas tu mirada que me hiela el cuerpo
Me ha pasado antes, que no puedo hablar
Tal vez pienses que estoy loca, y es verdad, un poco
Tengo que aceptar
Pero si no te explico lo que siento dentro
No vas a entender cuando me veas llorar
Nunca me sentí tan sola como cuando ayer
De pronto lo entendí mientras callaba
La vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí
Y me explicaba que el amor es una cosa
Que se da de pronto en forma natural, lleno de fuego
Si lo forzas se marchita
Sin tener principio llega a su final
Ahora tal vez lo puedas entender
Que si me tocas se quema mi piel
Ahora tal vez lo puedas entender
Y no te vuelvas si no quieres ver
Que lloro por ti, que lloro sin ti
Que ya lo entendí que no eres para mí y lloro...
Que no podría aguantar
Si clavas tu mirada que me hiela el cuerpo
Me ha pasado antes, que no puedo hablar
Tal vez pienses que estoy loca, y es verdad, un poco
Tengo que aceptar
Pero si no te explico lo que siento dentro
No vas a entender cuando me veas llorar
Nunca me sentí tan sola como cuando ayer
De pronto lo entendí mientras callaba
La vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí
Y me explicaba que el amor es una cosa
Que se da de pronto en forma natural, lleno de fuego
Si lo forzas se marchita
Sin tener principio llega a su final
Ahora tal vez lo puedas entender
Que si me tocas se quema mi piel
Ahora tal vez lo puedas entender
Y no te vuelvas si no quieres ver
Que lloro por ti, que lloro sin ti
Que ya lo entendí que no eres para mí y lloro...
September 04, 2009
Lluvias
Es bastante curioso que la gran mayoría de las veces que se me pega la gana regresar a este tonto blog a escribir tonterías, es porque ando muy feliz o muy triste. En este caso, se trata de la opción dos.No hay una raíz común para que me sienta así. Sin embargo, es algo que a fin de cuentas todas las mujeres (al menos las mujeres que están en una relación, pero no descarto a las que no) llegan a sentir en algún punto o en otro en la vida. Claro, hay algunas que lo sienten mucho muy seguido: quizá un par de veces al mes, quizá todos los días, quizá every waking moment.
En mi caso, no sé exactamente cuál es la recurrencia, pero al menos sé que no es tan seguido porque creo que me he educado a ciclarme cada vez menos en ese tipo de pensamientos negativos que no me traen más que... negatividad.
Las lluvias que ahogan Monterrey estos días se supone que me deberían estar animando. Debería andar yo corriendo en los charcos en mis pijamas, pero no lo he hecho en los 7 días que ha llovido riquísimo en la ciudad. ¿Por qué? Realmente no lo sé. Pero la lluvia, al menos esta vez que nos visita, se volvió en mi enemiga al parecer. No me invita a disfrutar, creo que me agüita un poquito más y me hace sentir un poquito más fea, indeseable, insuficiente. No sé cuál sea la palabra exacta que busco.
Ni la quiero buscar.
July 30, 2009
Lovers in Japan
"Lovers in Japan" de Coldplay, en su concierto el 22 de julio en Houston... ¿Cómo te explico que me morí?
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